vicente ferrer
Andalucía Hoy

Francisco Reyes defiende el papel de la Diputación de Jaén porque presta servicios económicos, de calidad y eficaces

El presidente de la Corporación provincial ha ofrecido en los Cursos de Verano de Torres una conferencia sobre el papel de las administraciones provinciales en la España actual

27 julio 2016

El presidente de la Diputación Provincial de Jaén, Francisco Reyes, ha ofrecido hoy una conferencia sobre el papel de las diputaciones provinciales en la España actual en el marco del tercero de los Cursos de Verano de Torres, titulado “Vieja y nueva política: una Constitución para un nuevo tiempo”. En esta charla, que ha precedido a la conferencia final de este curso –que ha estado a cargo del expresidente de la Junta de Andalucía, Rafael Escuredo–, el máximo responsable de la Administración provincial jiennense ha defendido el papel que juegan las diputaciones en general, y la de Jaén en particular, porque “presta servicios de calidad, más económicos y eficaces”.

Francisco Reyes, que también ha participado en la clausura de estos cursos celebrados entre el 19 y el 26 de julio en la localidad torreña, ha analizado el panorama político y social español en la actualidad, en el que “la ciudadanía reclama cambios en nuestro modelo de convivencia para afrontar su futuro”. Para el presidente de la Diputación, “esos cambios no pueden ser cosméticos, es necesario que aborden los problemas esenciales a los que nos enfrentamos”, unos problemas que “se plantean en la estructura del Estado, pero no por su arquitectura en sí, sino porque el devenir de los acontecimientos exige respuestas distintas, fórmulas diferentes de un sistema que parece deslegitimarse desde todos los ámbitos”.

A esta coyuntura se ha llegado por distintas causas, entre las que Reyes ha citado la interminable crisis económica, la deslegitimación de las instituciones, el desempleo, el empobrecimiento generalizado de las clases medias y bajas o la caducidad del modelo territorial surgido en 1978. “Todo ello ha desembocado en un cierto descreimiento de los ciudadanos en la clase política y las instituciones del Estado, un problema grave al que todos y desde todos los ámbitos debemos combatir”, ha subrayado el presidente de la Corporación provincial.

Reyes ha apuntado que “es obvio que las diputaciones, como toda la arquitectura del Estado, deben evolucionar con la sociedad que las rodea y adaptarse a los nuevos tiempos para cumplir mejor con sus funciones, evitando duplicidades y siendo más eficaces y eficientes”, pero estos cambios no deben olvidar que “estas administraciones se sostienen en el artículo 141 de la Constitución Española y, por tanto, proponer su supresión sin más, y sin un debate reflexivo y profundo previo de todas las fuerzas políticas, es cuanto menos irresponsable porque es proponer de manera unilateral y acelerada la reforma de la Constitución”.

Por ello, en su opinión, “hablar sin más de la desaparición de las diputaciones es más que erróneo, porque el foco habría que colocarlo sobre las competencias de cada administración, sobre quién es capaz de prestar el mejor servicio, con mejor precio y que llegue a todos los ciudadanos con la máxima calidad, porque los servicios deben seguir prestándose”.

En esta dirección, ha insistido en que “hay que hablar de servicios, que es lo que realmente le importa a la ciudadanía, sobre todo a los hombres y mujeres del mundo rural, de los pueblos pequeños, que son los que por ley tenemos que atender desde las diputaciones, con un objetivo muy claro: que cualquier ciudadano de nuestra provincia, independientemente de donde resida, tenga a su alcance unas infraestructuras y unos servicios dignos y de calidad, y oportunidades para desarrollarse como persona”.

Esta filosofía, que es común a todas las diputaciones, hace que “seamos un instrumento de cohesión territorial, social y económica, es decir, que en cierto modo seamos las garantes de que todos los pueblos de la provincia ofrezcan unos servicios similares a sus vecinos, nos encargamos de equilibrar el mundo urbano con el rural”. “Y todo eso lo hacemos con unos recursos realmente modestos, porque la Diputación de Jaén, por ejemplo, ha recibido este año 102 millones de euros del Estado para su financiación”, ha apostillado Reyes.

Esta circunstancia la explica el presidente de la Corporación provincial por una de las grandes ventajas de las diputaciones: las economía de escala, que “nos permiten ofrecer servicios similares, de igual calidad, eficacia y eficiencia, pero a costes notablemente inferiores dado que los ofrecemos a muchos más municipios, a más habitantes, y eso siempre reduce los gastos en su prestación”.

Por eso, ha perseverado, “la cuestión central no estriba en si deben seguir existiendo las diputaciones, sino en qué servicios hay que seguir prestando y quién debe hacerlo”. En esos términos se ha pronunciado la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), que se ha posicionado de forma unánime en torno a la fórmula de financiación y la definición de competencias de las administraciones locales. En esta línea se ha colocado también Reyes, quien ha manifestado que “el futuro de las administraciones provinciales debe caminar por esta senda marcada desde la FEMP, porque siguen siendo administraciones muy necesarias en un país como España, con tantos municipios de tamaño reducido y comunidades autónomas muy extensas y con muchas provincias, caso de Andalucía, donde creo que la presencia de las diputaciones es más necesaria si cabe que en otros territorios”.

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